Trastornos de la alimentación

Siempre me pareció positivo fomentar la lectura, sea cual sea el tema, bajo el logo “de todo sirve”; se adquiere más vocabulario, se realiza interpretación del texto, se importan conocimientos nuevos, se expande el capital ideativo, se utiliza la imaginación, aprender sobre distintas culturas, en fin poner en juego muchas funciones psíquicas que hacen a nuestro pensar. Hoy en día con el avance de la tecnología, se hace más fácil  conseguir un libro, un texto, un articulo;con sólo escribir una frase en un buscador  de Internet y con un simple “click” obtenemos lo buscado.

Vivimos en una sociedad en la que se nos impone una imagen corporal  ideal a través  de marcas líderes que pretenden cuerpos esculturales, o aquellos programas de televisión  en donde las mujeres visibles son hermosas por el hecho de que sean flacas, asociando delgadez  con belleza.

Pero que pasa cuando la información que adquirimos es mal utilizada o mal interpretada por la insistencia  de mantenernos en forma para ser “perfectos”, sumado a la necesidad de pertenecer a un grupo, característica típica  de un adolescente en pleno desarrollo; todo eso que parecía positivo se transforma en un terreno difícil de transitar.

He escuchado a cerca de un libro muy de moda, del cual se ha realizado una película  en la que tiene como protagonista una joven con trastornos alimentarios  que se enamora de un hombre mayor y según dice “se obsesiona” con este, poco puedo hablar de dicha película por desconocerla  pero investigando un poco, me encontré con un blog que había realizado la autora de dicho libro en donde contaba las dificultades sobre su padecer  la anorexia. También me encontré con otros sitios llamados “pro-anorexia” en donde hablan sobre cómo  dejar de comer, qué  tácticas usar para sobre llevar el día sin alimento, justificaciones sobre la decisión  de ser anorexicas  y lo que más me impacto idolatrar a una diosa llamada “Ana” quién  te llevará a cumplir tu objetivo de ser flaca, de ser perfecta.

Luego de leer estas páginas, de escuchar sobre el éxito de la película en cuestión y de hablar con una amiga quien había estado el día de firma de libros diciéndome que miles de adolescentes seguían fervientemente y esperaban con ansiedad entre llantos y lágrimas un autógrafo como cualquier  fan  espera a su ídolo; se vino a mi mente lo peligroso que puede ser en un ser que esta comenzando a formar su personalidad el mal uso de los recursos literarios a los que podemos acceder.

Así que he aquí un pequeño aporte sobre una patología que cada día avanza a pasos agigantados  gracias a la actividad marketinera de la cultura en la que estamos inmersos.

Clasificación según CIE-10

50.0 Anorexia nerviosa (307.1) [Criterios CIE-10]

A. Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla (p. ej., pérdida de peso que da lugar a un peso inferior al 85 % del esperable, o fracaso en conseguir el aumento de peso normal durante el período de crecimiento, dando como resultado un peso corporal inferior al 85 % del peso esperable).

B. Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.

C. Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal.

D. En las mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; por ejemplo, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos. (Se considera que una mujer presenta amenorrea cuando sus menstruaciones aparecen únicamente con tratamientos hormonales, p. ej., con la administración de estrógenos.).
Tipo restrictivo: durante el episodio de anorexia nerviosa, el individuo no recurre regularmente a atracones o a purgas (p. ej., provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas).
Tipo compulsivo/purgativo: durante el episodio de anorexia nerviosa, el individuo recurre regularmente a atracones o purgas (p. ej., provocación del vómito o uso excesivo de laxantes, diuréticos o enemas).

F50.2 Bulimia nerviosa (307.51)[Criterios CIE-10]

A. Presencia de atracones recurrentes. Un atracón se caracteriza por: 1. ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo (p. ej., en un período de 2 horas) en cantidad superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias 2. sensación de pérdida de control sobre la ingesta del alimento (p. ej., sensación de no poder parar de comer o no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo)

B. Conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son provocación del vómito; uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos; ayuno, y ejercicio excesivo.

C. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un período de 3 meses.

D. La autoevaluación está exageradamente influida por el peso y la silueta corporales. E. La alteración no aparece exclusivamente en el transcurso de la anorexia nerviosa.
Tipo purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo se provoca regularmente el vómito o usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.
Tipo no purgativo: durante el episodio de bulimia nerviosa, el individuo emplea otras conductas compensatorias inapropiadas, como el ayuno o el ejercicio intenso, pero no recurre regularmente a provocarse el vómito ni usa laxantes, diuréticos o enemas en exceso.

Los trastornos en la alimentación también están asociados con otros trastornos mentales como la depresión, trastornos de ansiedad y abuso de sustancias.
El problema puede perpetuarse. Comer compulsivamente puede establecer un círculo vicioso activo, en la medida que las personas que se purgan para eliminar el exceso de calorías y dolor psíquico, luego comen compulsivamente un vez más para escapar de los problemas cotidianos.

Problemas físicos asociados con trastornos en la alimentación incluyen anemia, palpitaciones, pérdida del cabello y masa ósea, caries, esofagitis e interrupción de la menstruación. Las personas con trastornos en comer compulsivamente pueden desarrollar presión sanguínea elevada, diabetes y otros problemas asociados con la obesidad.

Recuerde: cuanto más temprano comience el tratamiento, es mucho mejor. Cuanto más tiempo continúen los patrones de alimentación anormales, estos quedarán más profundamente arraigados y serán más difíciles de tratar.

Francelina Maldonado
Médica Psiquiatra

Se atiende por obras sociales y prepagas Consultar